Los órganos de la pelvis (la vejiga, el útero, el recto y los intestinos) están sostenidos por músculos, ligamentos y fascias (capas o bandas de tejido fibroso). Los ligamentos y las fascias podrían estar debilitados y no poder sostener a esto órganos.

Esto ocurre debido a la obesidad, la tos crónica, o el estiramiento durante el parto, y puede ser que los órganos pélvicos se desplacen hacia abajo, cuelguen, o incluso se salgan por la abertura vaginal. Puede experimentarse una sensación de presión en la región pélvica, así como problemas para controlar la orina.

Hay cosas que usted puede hacer para aliviar estos problemas. Evite hacer movimientos que fuercen los músculos pélvicos: 

  • Deje de fumar
  • Pierda peso
  • Evite el estreñimiento ingiriendo abundantes líquidos y fibra en su dieta

 Refuerce sus músculos pélvicos haciendo ejercicios Kegel. Su médico o enfermera puede indicarle como hacerlos. También se le puede colocar un pesario (instrumento que se coloca en la vagina para sostener los órganos en su lugar). Si usted ya pasó la menopausia, la terapia hormonal podría ayudarle a mantener sus tejidos más flexibles y menos susceptibles al estiramiento.

En algunos casos puede efectuar una operación para volver a colocar los órganos en su lugar. Cuando otros tratamientos no dan resultado, puede ser necesaria una histerectomía para corregir los problemas de sistema de soporte pélvico.