Cáncer
Con el tiempo, las enfermedades de cérvix pueden convertirse en cáncer. Estas pueden progresar rápidamente o desarrollarse lentamente a lo largo de los años, dependiendo de la persona y del alcance de la enfermedad. Los cambios en el cérvix que pueden producir cáncer pueden ser detectados por una prueba del Papanicolaou (Pap). Si son diagnosticados en sus primeras etapas, podrían ser tratados satisfactoriamente sin necesidad de recurrir a una histerectomía.
La enfermedad cervical se vuelve más seria -cáncer invasivo- cuando abarca las capas de tejido más profundo o se propaga a otros órganos. El cáncer también puede afectar la membrana uterina y a los ovarios.
En algunas mujeres que han contraído este tipo de cáncer, la radiación y otros tratamientos posiblemente ayuden a controlar la enfermedad. En otras pacientes, la histerectomía puede constituir el único recurso para evitar que el órgano se propague a los demás órganos.